miércoles, 7 de noviembre de 2018

Despedida.

Seré capaz de irme acomodando los recuerdos en la espalda del recuerdo. Han sido maravillosos meses de algarabía, sinceridad y una bella amistad. Mañanas y tardes no comunes porque queda inmune toda similitud de la sombra de aquel amor. La ansiedad corroe por los pasos que la vida encamina con mi conciencia consciente. Presente estarás en cada momento y contento de poder haber conocido a aquella rubia fósil de carácter único y tenue de cuando en vez. Un pez que se sumerge en el mar de la vida nadando los espacios que deja la multitud para mi. Un acierto conocerte, verte, mirarte y contemplarte. Una luz que ha sido viva como toda una diva. La tarde cae, la noche llega, el corazón se aprieta de dolor por el ardor de los ojos atentos al problema de querer y no ser querido. Unidos por la latitud de tu amplitud mágica para sonreír. Me haces reír!! Eres la doña que dona lo que sabe a través de las aves silentes con su hermosa sonrisa y que luciría irrelevante. Los cielos te aclaman oh bellísima musa, la tierra se postra a tu caminar perpetuo, los mares se endulzan contigo, la luna te alumbra como el sol al día, las estrellas destellan un grito de simpatía. Existes, estás en mi corazón y en mi mente no logro sacarte porque haces de esto una lección para enlutarse de tu personalidad tan baluarte. Sentir que no siento, pensar lo que pienso erradica el temor de escribir, de complacer y de vivir. Siento que en los días soy un cobarde que no alarde por tanta hermosura. Se escapa, se va, se desvanece y se enmudece, solo queda la alegría que este amor todavía no perece. 

martes, 14 de noviembre de 2017

Quiéreme

Lo mejor de la vida es que te sorprende gratamente con la gente que vehemente te vislumbra con la alumbra de sus pétalos. Cuando nace la primavera, calaveras de pantanos se esparcen en el invierno crudo que rudo y audaz se esfuman de repente y falaz. Existes? Si, ya lo entiendo. Eres, estás y perpetúas tu hermosura escondida en una caleta que recolecta amor y paz, ardor faz. Los recuerdos de aquel día se hacen inolvidables como aquel camisón, muy holgado y transparente que hacia trabajar mi imaginación. Era un sueño? Lo sé. Pero despierto y abro los párpados más finos y estampados de riquezas sorprendentes al mirarte y contemplarte en esta absurda desolación. Bella como la tarde de aquel viernes con azules y verdes, con aire y con placeres, con colores abismantes, con olores descolorantes. Eres una musa que usa los ríos de su pelo para disfrutarla como el sol en la mañana, como la luna y su manada, sus estrellas, ay! Cuál de todas mas bellas. Gracias a la vida por ponerte en mi camino, pues recorro tus dominios de persona, que ilusiona y perdona. Eres la magia que encandece mis luceros, que convida a cruceros de esperanza y algarabia, de añoranza y alevosías. Eres un mar con muchas olas que mojan la cautividad de este pensante que te hablaba denante porque te extraña, porque lo mimas y te extraña como las entradas con sus pestañas. Eres dulce como nadie, mujer de un solo sentido, sólido está el pecho de este escritor, porque no tiene de tu amor. Te invito a pasear por las nubes pero en la tierra, con virtudes más no en la guerra, porque eras jazmín de este jardín que solo te desea con un sin fin. Quiéreme...

sábado, 12 de diciembre de 2015

Mujer tierna

Soy aquél que empaña la locura de los placeres cotidianos, tocando piano amanezco y fluyo, pensante, errante en el olvido, prohibido no sentir, vivir con alevosía, algarabía a mis labios, sabios los dientes de la alegría, amnistía de la ciencia natural, descollante y neutral, fulminante y magistral. Fiel tornasol que avisa con fragancia la ternura de su pelo, el peinado y sus cabellos, bellos ojos, antojo a mi sed, cascadas que te llenan de hermosura, piel sedante, amante de la vida, diva que se esconde tras la luna, los soles, estrellas destellan la plaza del presente, inundan el paladar de lo imposible, invisible los ojos de la llanura, plenitud en las alturas de la majestuosa y blanca sonrisa, esa risa que cautiva el pensamiento del día a día, transparente y cordial sentimiento, inmortal te utilizo para esto en mis aposentos, estirado y trabajado los lentes de los árboles, presencia en los albores de los dedos, mi credo a través de un perfume asolado, los rayos, océanos de espíritu para inundarte de abrazos, distante estás, cercana a mi estación no estás, vigente como el zorzal en la pradera, laderas de encanto, se torna en un canto, lo que es bendición obviamente no es llanto, porque existes en la mente de mi almohoda, en los pétalos de mi jardín, en la neblina transparente, a esa que llaman llovizna, pero que moja con danza, y la lanza del puño empinado como señalando la victoria de tu bondad, dadivosa y regalona, una gata que reposa en mis caderas, en mis pupilas, en mis sueños, un diamante para su gran dueño..."Que te adornen las flores exóticas por tu gran deidad, primorosa tierna rubia angelical". El amor es tuyo, tómalo, pués te pertenece...y me enrostra la magia de tu simiente con la mente en el desierto de mi rostro. Vertiente que purifica y que sana, que vivifica y que extraña...

sábado, 3 de octubre de 2015

Ansioso



Agobiada, desolada, confundida, presumida la alborada de los ojos que con antojos de mirarse quedan caídos a la verdad de su paciente, que pacientemente la observa con cautela mientras explica la reacción del ciclo vital del razonamiento con sentimiento. Su carisma, su esplendidez, su belleza lo confunden en un océano de pétalos y  jazmines, de miradas y jardines. Las dudas que se asocian desde el momento en que se conocen, los llevan a meditar en la posibilidad y la oportunidad al sonido del amor que le sopla con el viento de la paz y la sinceridad. Blanca y reluciente, ella esplendorosa, con miradas de locura enmudecen el hablar de su pretendiente. La mente que trabaja en el orgullo de no volver a ser quien era... la que amaba, la que entregaba, la que olvidaba, la que contemplaba. No está en ella volver a querer. Porqué? Porque la vida no les convida un pasar beneficioso, días de soledad, de tristeza y llanto.. No es un pasatiempo, es el tiempo que Él atesora para su vida, porque la siente, porque la comprende, porque la observa y la atiende. Porque se preocupa y añora ocuparse de sus sentidos, de sus latidos. Ella lo mira, se estira en el paladar de la vergüenza, le cree, lo estima, lo prevee... Lo bueno es que se parecen en sus corazones, en sus ojos y en sus dedos, en su ternura y sus besos. El pelo de la bella mujer que lo estimula para escribirle, sonroja el corazón del paciente que sigilosamente la espera con atenuantes pensamientos, lo siento, pero es lo que siento(señala). Sembrado el fértil campo del amor, El se consuela con tan sólo verla, con mirarla, con tenerla. Con tenerla? Si, porque es su gran anhelo, sincero deseo desde la cúspide del corazón, del buen uso de la razón. Ella desconfía del pasado, sin embargo su actualidad está vigente para decirle "aquí estoy bella princesa y presente". El sólo habla de ella, porque sabe que es una estrella, una amapola, una luciérnaga que ha embellecido el pensar de su soledad. Es su tema de conversación, es su fortuna e inversión. Y lo mas  precioso que nos regala este día es cuando ellos se encuentran; el sol los alumbran, los mares se abren, el frío caduca, los pajarillos  vislumbran, los brazos se extienden, las luces se encienden, las plantas florecen, los labios tiritan de gozo, no es un esbozo, cascadas que se llenan de claridad, bosques enverdecidos, miradas que penetran el gusto de dos estrellas, que fugaces se reencuentran en un propósito de la vida, para entenderse, para pasear, para vivir, para amar. Los días cautivos han sido libertados por el poder que ha otorgado la bella a su paciente, aunque ella ha sido transparente, pero  ha despertado las ansias de quererse, de observarse, de mirarse....porque en el corazón aquella persona sólo hay cabida para pensar en la belleza de su amor y en su dulce
 razón.
El maneja la situación con gran emoción pues su escuela de vida no le convida mas que alegrías, no obstante, no da lo mismo perderla, pues después de ella a quien tenerla? No hay, no existe, solo coexiste la corriente del pasatiempo desolado, del pensamiento enfriado del submundo no vertical del momento y del sentimiento. El ya la adora pues las flores son su fortuna en el ganado de sus manos. Susto? incomprensión? No entiende sinceramente que pudo haber pasado en una semana de dicha y prosperidad...sólo se aferra a seguir tal cual es, a invitarla, a consentirla, a quererla, a pensarla, a convencerla de que es bella, pero ante todo está la invitación en su sangre de poder y llegar a amarla.

sábado, 8 de agosto de 2015

Soy el que soy. El que quiere, el que ama, el que estima, el que escapa. El que construye, el que instruye, el que acoraza y el que te abraza. Soy a veces el inquieto que se esmera por tu espera. Otras veces soy el que aprieta aquella grieta que endurece las heridas carcomidas de esperanza. Soy el que se acuesta con la mente en tu mañana sin pestañas. Un cobarde que se atrapa por la aventura de tu locura. Soy el que te piensa día y noche . Soy el que corre por los sueños  buscando la silueta que se corre. Soy quien aventura con un beso en el cuello del delito. Soy el que milita en las redes de tu ombligo. El que se apasiona. El que cree y que razona. El que avanza con dilemas, el que cree en tu sistema, el que observa y el que mira, que se enerva y se estira. Soy el simpático, el arrogante y elegante. Soy hiperkinético, el telepático y el aritmético. Soy el sociable, el que percibe y el amable. Soy el sensible, el que se alegra, el que sonríe y llora, el apacible que con fuerza aflora. Finalmente soy el que escucha, el de mal genio que como genio cambia de mirada como una estocada. Pero ante todo soy quien soy por lo que quiero y por quien ama.

lunes, 23 de febrero de 2015

No entiendo...

Desolado, cansado, agobiado el espacio que despacio se desliza por la brisa del silencio eterno, duermo entonado de canciones con alucinaciones de tu imagen no perfecta, la recta de tu piel con sabor a miel, la hiel de la inseguridad, creatividad a mis ojos, alojo en el pensamiento mas cruento de mi vida, la diva que pensaba no estaba en mis latidos. Ido el sudor de la ternura me llena de amarguras por la insensatez del error asumido en el encuentro de aquel almuerzo donde contempla y divisa la verdad de su carisma, la observa, la adora, la encanta en el amor que persiste en la mente, latente en los párpados de las caricias influyentes, carente de fuego ensimismado, no he escatimado alejarme del tesoro resplandeciente. Añoro tu hermosura para mi vida, para tenerte y abrazarte, para un beso y mi baluarte. El arte de la risa sigue parado en mi presente, flotante y ardua mirada impregnada de sedas y aguas que dan escalofríos por la 
belleza de tu naturaleza. Solo quiero que no te marchites, quiero regarte en el día a día, con melodías de sinceridad, la sensibilidad de mis manos te acarician detrás de tu ventana, la mañana sin ti es un espejo con salida al horizonte sin rumbo sin norte, la piel que sólo observa y se estira en el lodo de la soledad porque estás, pero no conmigo. El perdón aflora en mis pensamientos, porque sé lo que es sufrimiento y vacila sin rencor el odio sin odio, la melancolía de los anillos, los dedos cruzados, trémulos frappés que atesoran un beso de quienes permiten un encuentro de emociones, de personas y conmociones. los puños cerrados al nerviosismo del encuentro, me siento somnoliento con tu mirada no deshonrada que ilumina los paisajes de la efervescencia de la vida. No te vayas reina bella, porque eres la primordial estrella que despierta el sentido del amor, del cometa y el ardor. Cansada de desilusiones hacen una espera celestial para volver al reencuentro de los brazos que desean en un abrazo la solidez de tu hermosura, la candidez de tu dulzura. La fe no se pierde, la esperanza tampoco, porque es tan poco lo advertido y lo cometido. Déjame oh dulce ángel ingresar por la puerta de tus pestañas, a enervar tus entrañas por el centro de tus ojos, por el mar de tus hazañas y verás que la veracidad de mis palabras son tan reales como el verde del césped, como el azul del cielo, como el brillo del manantial, como la puesta del astro rey en medio de la colina. El tiempo dirá todo, tú no dirás nada, porque el hada de la distancia preparará la tierra del sombrío destino. Justicia quiere la versatilidad de lo que siente el corazón de la verdad, dignidad por la cercanía, soberanía en tu sonrisa, la risa que no quiere, pero quiere, a veces quiere, puede pero avanza... y no se atreve...y la verdad es que existes y estàs, no sé donde te fuiste,

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Emoción.

Gran atardecer sin dudas, la luna que se postra sobre el sol, fiel tornasol que agudiza los latidos de este sonido no marchito, que acaricia el deseo de amar, de querer y del mar. Las olas se llevan el pensamiento profundo de la tristeza que con rabia se enlaza en el ludo del huracán de las espumas, el fértil anhelo por conocerse los sentimientos que esperan el tiempo corto en una ciudad y en un campo; luces, silencio, crisis en un costado, no obstante, otro silencio, árboles, grillos, lunas y estrellas destellan y despiertan el paisaje de la mente de aquella mujer sensata que con sus labios matan la pasión del placer exquisito del héroe que acude a salvar lo que se había perdido. Es cierto que son soles opuestos en la ideología mágica de sus corazones, sin embargo para ellos no hay razones que existan atisbos de desilusiones por la madurez que prestan al sentimiento regular de sus canciones. La vida sonríe, les ríe los vientos que encausan el pelo de la cascada enamorada de sus oídos, caídos los pétalos de la obscuridad, sinceridad al postrarse en su conversación, ilusión desmedida, la medida de sus ojos sin límites quedan paralizados ante la tierna mirada de quien la observa atentamente, lentamente juegan a dormirse en el ensueño del sueño que enmudece cualquier relación de amargura, la figura leal que lo aprieta sin grietas, que sujeta los brazos de la vida que intimida de parajes y color. El calor que se asoma en la nitidez de los besos que encuentran el desenlace del aroma fresco a hermosura, escultura en el aire, el desaire del olvido, bienvenido el sigiloso recuerdo del diamante de del perdón, un cordón para enredarse para siempre, para amarse y para quedarse. Diez de la noche y no saben que hacer, se conmueven ante el tiempo que los ha de mantener por la intensidad de sus inspiraciones, las traiciones que se entierran el la tumba lejana del ayer, caer ya no es un seminario de challa, la musa que inspira y se calla ante el notable reflejo del sensible y apacible pudor del amor, que enloquece, que los mira y enriquece de flores y jazmines, de plantas y jardines, con alegría y algarabías. Dos noches transcurren para el encuentro impensado de quien la mira, la extraña, la busca y la halla ante la sospecha temible de la gente que es la agente y gran cómplice del nudo desatado por los besos desenfrenados con un café y una charla, con emoción al tocarla. Afinados los cuerpos que prosiguen en el sendero correcto, en lo recto de sus vías, los días que no avanzan cuando no aparece la silueta de sus piruetas. La emoción se apodera de sus dedos, de sus manos, de su pelo. La emoción de retenerla se hace frágil a la timidez de su belleza. Pienso en su pelo, pienso en el mar, pienso en tenerla, pienso en amar, en amar sus manos, en amar sus cabellos, ¡oh que bellos los ojos que la observan!