jueves, 5 de mayo de 2011

Volver a empezar

Recio necio el atardecer sin tarde, convincente de la naturaleza que prospera la idoneidad de tus labios color carmín, de la sollozada ventisca auricielo, de solapados e idiotas torbellinos hacia la mente demente de las estrellas. Mescolanza de las lluvias invernaderas y primaveras de los ojos que perturban con una mirada la ansiedad por poseer el tesoro de mi espíritu. Es una cama de flores lo que me hace creer a veces en la silueta figura del espanto glorioso y divino de tu inseguridad para amar. No es que ya no crea en el amor, pero el abismo contigo es evidente, eres huella de la playa, yugo de maldad, cauiteverio de sentimientos, que no dejan respirar. Suspirar por un mar alicaído ya no tiene sentido, no sé a que has venido? Tú imagen sigue frecuentando lo invadido por el pensamiento mas crudo de la emancipación de los placeres. Eres un tornado al pasado, ya no eres, te desconoce el pasto que te vio danzar entre tantas flores, pero estas se secan por la falacia que escondiste detrás de ellas, lo malo es que no te caen esperanzas, asperezas es lo que simboliza tu corazón de madera, frívolo y desgastado. Disgustado de tí me encuentreo, un reencuentro con la magia de mí, de mis escritos, de mis valles, de los soles, lunas, como ninguna estrella te volveré a tener, se cierran puertas y ventanas, dianas que no tocan el armonizar de los pétalos lúgubres de la escondida paciencia a la reverencia del querer. Perdíste todo, mas yo gané un paraíso con lo que siento hacia la alborada fresca y mañanera de la sonriente viñeda de seguridad, vida y pasión. Me falta el amor que debo reconstruír, no así contigo, todo conmigo, con alguien, con alturas, con diamantes, con la amante luz de la ilusión, conmigo, contienda, la rienda de la vida, rueda que me envuelve, pero te anhelo vida mía para combatir contigo la ironía de la vivencia existente. Vuelvo a mí, vuelvo a comenzar...