Las olas muy solas, pensativas y cautivas de calor que no apasiona, las veredas de sus espumas no cruzan la ventana de la sal, la mar celosa de los aires que reposan sobre las rocas heridas de arbustos, rayos que penetran el arduo anochecer sin tí. Esa es la cosa. Una fragata que deambula por altamar sin rumbo, sin norte, con soporte y fogatas, con deseos y serenatas. Canciones que pasean por el desierto del naufragio sin pudor, dame lo que necesito, para ser como tú, para orillar, para tocar la arena de los besos, la cascada de tus cabellos, para saber tus besos dulces, dame una salida, la ida hacia el bosque de los hallazgos, los rasgos de tus huesos, las rosas de tu piel, la mezcla de la miel con la hiel, la verdad de mi refugio, mi soneto, mi luna, las estrellas te miran, los soles nos abrazan, me apasiona la brasa de tu hombro, escombros que no caen, huele a licor suave, a flores y jardines, a colores y jazmines. Arcoiris que nos ilumina con el poder de la magia natural, trémulo me poso ante tus ojos, que hermosos! Abrojos en los latidos, sentidos que angustian el ayer, el quehacer de las águilas, que vuelan como palomas mensajeras, alas que me tocan el corazón, una razón para alcanzarte, una pasión para desearte, un amor, un sentimiento... mi pensamiento mas bello, destellos de esperanzas que afloran en mi mente, demente ha quedado el pestillo del recuerdo, revives con mi poema del hoy, presente sin ausencia, el paraíso a mis pies, el edén a mi camisa, la brisa que moja mi respirar, suspirar que olvida la promesa de la soledad, para entrar a la habitación de la verdad.Observación: Hay escritos que no son de mi autoridad, como también escritos sin editar. "Siempre seré aquél que ríe y que llora, que sostiene y mantiene lo que tiene".
martes, 6 de diciembre de 2011
Mis latidos...
Las olas muy solas, pensativas y cautivas de calor que no apasiona, las veredas de sus espumas no cruzan la ventana de la sal, la mar celosa de los aires que reposan sobre las rocas heridas de arbustos, rayos que penetran el arduo anochecer sin tí. Esa es la cosa. Una fragata que deambula por altamar sin rumbo, sin norte, con soporte y fogatas, con deseos y serenatas. Canciones que pasean por el desierto del naufragio sin pudor, dame lo que necesito, para ser como tú, para orillar, para tocar la arena de los besos, la cascada de tus cabellos, para saber tus besos dulces, dame una salida, la ida hacia el bosque de los hallazgos, los rasgos de tus huesos, las rosas de tu piel, la mezcla de la miel con la hiel, la verdad de mi refugio, mi soneto, mi luna, las estrellas te miran, los soles nos abrazan, me apasiona la brasa de tu hombro, escombros que no caen, huele a licor suave, a flores y jardines, a colores y jazmines. Arcoiris que nos ilumina con el poder de la magia natural, trémulo me poso ante tus ojos, que hermosos! Abrojos en los latidos, sentidos que angustian el ayer, el quehacer de las águilas, que vuelan como palomas mensajeras, alas que me tocan el corazón, una razón para alcanzarte, una pasión para desearte, un amor, un sentimiento... mi pensamiento mas bello, destellos de esperanzas que afloran en mi mente, demente ha quedado el pestillo del recuerdo, revives con mi poema del hoy, presente sin ausencia, el paraíso a mis pies, el edén a mi camisa, la brisa que moja mi respirar, suspirar que olvida la promesa de la soledad, para entrar a la habitación de la verdad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)