jueves, 3 de marzo de 2011

Hacia tu vida...

Sediento del camino, turbulencia al andar, unánimidad de pensamientos me llevarán a tu altar. Eres una roca con muchas escamas, las camas de los vientos surcan el aire que precipita de emociones y clandestinan un vaivén de sentidos que me convidan a tu presetir. Luceros empapados de llagas, manos híbridas que palapan la autenticidad de la angustia por no tenerte, flagelo inherente a la inmortalidad del ente que ha sufrido un silencio de sentimientos. Las ilusiones hasta tu puerta están preparadas, las calles pavimentan el entusiasmo por estar a tu lado, una sonrisa que me espera con silente respaldo. Resguardo una mirada oceánica para envolverme en un manantial de placeres, porque sé que te encontraré..sé que estás allí. Mágica resonancia al gitarte ¡mía! Un vínculo que me atraca hasta tu nudo de brillo. el día solemmne rinde tributo a la generosidad de mis pasos, a los cuerpos cóncavos que se unirán en un desenfrenado nido de calor, a la cónclave estructura de la belleza inmersa en este submundo de materialismo, que no aprecia el capitalismo del amor. Eres una casa para refugirme, pero tengo que llegar... Son infinitos los mares que debo nadar, mas el cariño y la paíón no me han de parar, cruzando horizontes, lavando cascadas, lloviendo estruendos de caricias, granizos de ecos, polvos sigilosos y transparentes para incitar al corazón a mirarte. Una nube cristalina que se atraviesa en mi sendero me dirá que estás, que existes, me dirá que todo lo eres, que me perteneces, porque nacimos para estar juntos, para estar siempre, para no desunirnos, para no separanos. Ya estoy aquí, he llegado, te han conquistado mis lanzas del amor y tu has conquistado mi corazón porque existes y permaneces aquí. Se calma mi sed, se acrecentan lo latidos, se esclarece mi mundo y el submundo queda inadvertido, porque estás, porque eres y porque me amas.