viernes, 25 de marzo de 2011

Estás...

Con ansiedad de veerte, con deseo de anhelarte, confieso que quisiera hablarte...Un torbellino de nubes enroscadas alzan la voz de la impunidad, una actitud que rescata mi vanidad, las rocas, los cielos, los mares, las hojas. Sedoso cabello, cascada a tus espaldas, un nido de entrañas, sé que me extrañas. Un abismo que me invade, un color que me atrae, una aventura por rescatar, desolados paraísos por recorrer. Redimiendo lo enmiendo, mi ser, mi parecer, mi vida, mi silueta, mi terno, la corbata, la sinceridad que atañe la esperanza de la vida que comienza a partir de los dos. Somos apostados por el destino, un desatino de la verdad, una cruenta frialdad que resbala en este instante. Sé que volverás, pues me tienes y yo te pienso, me quieres y yo no quiero, me alabas, pero mi esmalte natural has convertido la nieve que sembró el pasar. Un entrno que te desea, una piel que te atesora, una seducción que te arrima, una estrella para nosotros, un balde de precipicios que no están, la blanca lana del meandro de la ruta, la exquisita nobleza de tu presencia, una tormenta que me espera, un rayo de sol que me sostiene, porque la magia de tí me conviene. Descifro lo inexplicable, anulo mis quehaceres personales, porque aterrizo con fuerza en este submundo de ensueños, que ya no son sueños, porque quizás he dicho mucho, pero he actuado muy vano. un espejo a mi conciencia, me refugio a tu inconciencia, tu mar está muy dulce, lo he nadado por los poros de tu fiel compañía, con dolor de agonía, con ternura y pasión, con olor a prisión tuya. Me detienes, me miras, me respiras, lo entiendo, no es un intento, todo es vago pero verdadero, porque estás pronto a mí y no debo desistir de tu bendita flor, de tu adolorido recorrido, de tu esplendoro socorro, de un ronco tenue jabón, de la sabia de tus flores, de tus besos con sabores, de los gustos de la vida, de mi vida con tu vida, de la sangre desgarrada, de la separación que nunca fue, porque has llegado o porque siempre has estado...