lunes, 17 de noviembre de 2014

Su anhelo.

Agobiada, desolada, confundida, presumida la alborada de los ojos que con antojos de mirarse quedan caídos a la verdad de su paciente, que pacientemente la observa con cautela mientras explica la reacción del ciclo vital del razonamiento con sentimiento. Su carisma, su esplendidez, su belleza lo confunden en un océano de pétalos y  jazmines, de miradas y jardines. Las dudas que se asocian desde el momento en que se conocen, los llevan a meditar en la posibilidad y la oportunidad al sonido del amor que le sopla con el viento de la paz y la sinceridad. Blanca y reluciente, ella esplendorosa, con miradas de locura enmudecen el hablar de su pretendiente. La mente que trabaja en el orgullo de no volver a ser quien era... la que amaba, la que entregaba, la que olvidaba, la que contemplaba. No está en ella volver a querer. Porqué? Porque la vida no les convida un pasar beneficioso, días de soledad, de tristeza y llanto.. No es un pasatiempo, es el tiempo que Él atesora para su vida, porque la siente, porque la comprende, porque la observa y la atiende. Porque se preocupa y añora ocuparse de sus sentidos, de sus latidos. Ella lo mira, se estira en el paladar de la vergüenza, le cree, lo estima, lo prevee... Lo bueno es que se parecen en sus corazones, en sus ojos y en sus dedos, en su ternura y sus besos. El pelo de la bella mujer que lo estimula para escribirle, sonroja el corazón del paciente que sigilosamente la espera con atenuantes pensamientos, lo siento, pero es lo que siento(señala). Sembrado el fértil campo del amor, El se consuela con tan sólo verla, con mirarla, con tenerla. Con tenerla? Si, porque es su gran anhelo, sincero deseo desde la cúspide del corazón, del buen uso de la razón. Ella desconfía del pasado, sin embargo su actualidad está vigente para decirle "aquí estoy bella princesa y presente". El sólo habla de ella, porque sabe que es una estrella, una amapola, una luciérnaga que ha embellecido el pensar de su soledad. Es su tema de conversación, es su fortuna e inversión. Y lo mas  precioso que nos regala este día es cuando ellos se encuentran; el sol los alumbran, los mares se abren, el frío caduca, los pajarillos  vislumbran, los brazos se extienden, las luces se encienden, las plantas florecen, los labios tiritan de gozo, no es un esbozo, cascadas que se llenan de claridad, bosques enverdecidos, miradas que penetran el gusto de dos estrellas, que fugaces se reencuentran en un propósito de la vida, para entenderse, para pasear, para vivir, para amar. Los días cautivos han sido libertados por el poder que ha otorgado la bella a su paciente, aunque ella ha sido transparente, pero  ha despertado las ansias de quererse, de observarse, de mirarse....porque en el corazón aquella persona sólo hay cabida para pensar en la belleza de su amor y en su dulce
 razón.
El maneja la situación con gran emoción pues su escuela de vida no le convida mas que alegrías, no obstante, no da lo mismo perderla, pues después de ella a quien tenerla? No hay, no existe, solo coexiste la corriente del pasatiempo desolado, del pensamiento enfriado del submundo no vertical del momento y del sentimiento. El ya la adora pues las flores son su fortuna en el ganado de sus manos. Susto? incomprensión? No entiende sinceramente que pudo haber pasado en una semana de dicha y prosperidad...sólo se aferra a seguir tal cual es, a invitarla, a consentirla, a quererla, a pensarla, a convencerla de que es bella, pero ante todo está la invitación en su sangre de poder y llegar a amarla.

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