Veo la luz tenue de los pétalos fluorescentes, los canelos con destellos en los cabellos de la almohada cómoda y robusta, una imagen a la vista del quehacer cotidiano, meridiano a los ojos que incandecen la sonrisa que vislumbra la lumbrera del color, la brisa que moja las serpentinas de la sutil y delicada mano deslizante, un semblante que mortifica mis sentidos, sombras desaparecen, alfombras de laureles y jazmines donde caminas, mar de llantos alegres por poseerte, lagos que flotan en la mente que abusa de la corriente sentimentalista, lista la corona de diademas a tu belleza, simpleza al verte, al tenerte, al quererte. Que no se apague la luz en tus páprpados, no juegues con los dados de la suerte, la muerte no te espera silente, evidente es que me enamoro día a día de tus pasos, los brazos que acogen el porvenir de un sentimiento a difundir. Clavo mi pensamiento hacia tu inmensidad, hacia la holgura, con cautividad, con locura y divinidad. Hermosa mujer que reposas tranquila y delicada, muy dama y dedicada, que empujas calor a los luceros de mi vida, que resplandeces con dulzura, que amas con ternura. Cómo no reconocer que moras en mi libertad? Te visto de hermosura, me ensañas de vestiduras, me acoges, me escoges, me estiras...respiras. Dulce y elegante mujer, que las alturas te contemplen, que las llanuras te monumenten, que las valles se alimenten de verdad, de respeto, de calidad y vanidad, porque no existe alguien que iguale tu semejanza, brillas, floreces, estimulas a la alborada a despertar, al amanecer, a la tarde, porque ardes de preciosura, de esperanzas, de ilusiones y añoranzas. Mujer fragante, déjame soñarte y despertar contigo por el tiempo constante...Observación: Hay escritos que no son de mi autoridad, como también escritos sin editar. "Siempre seré aquél que ríe y que llora, que sostiene y mantiene lo que tiene".
viernes, 4 de noviembre de 2011
A la mujer de mis sueños...
Veo la luz tenue de los pétalos fluorescentes, los canelos con destellos en los cabellos de la almohada cómoda y robusta, una imagen a la vista del quehacer cotidiano, meridiano a los ojos que incandecen la sonrisa que vislumbra la lumbrera del color, la brisa que moja las serpentinas de la sutil y delicada mano deslizante, un semblante que mortifica mis sentidos, sombras desaparecen, alfombras de laureles y jazmines donde caminas, mar de llantos alegres por poseerte, lagos que flotan en la mente que abusa de la corriente sentimentalista, lista la corona de diademas a tu belleza, simpleza al verte, al tenerte, al quererte. Que no se apague la luz en tus páprpados, no juegues con los dados de la suerte, la muerte no te espera silente, evidente es que me enamoro día a día de tus pasos, los brazos que acogen el porvenir de un sentimiento a difundir. Clavo mi pensamiento hacia tu inmensidad, hacia la holgura, con cautividad, con locura y divinidad. Hermosa mujer que reposas tranquila y delicada, muy dama y dedicada, que empujas calor a los luceros de mi vida, que resplandeces con dulzura, que amas con ternura. Cómo no reconocer que moras en mi libertad? Te visto de hermosura, me ensañas de vestiduras, me acoges, me escoges, me estiras...respiras. Dulce y elegante mujer, que las alturas te contemplen, que las llanuras te monumenten, que las valles se alimenten de verdad, de respeto, de calidad y vanidad, porque no existe alguien que iguale tu semejanza, brillas, floreces, estimulas a la alborada a despertar, al amanecer, a la tarde, porque ardes de preciosura, de esperanzas, de ilusiones y añoranzas. Mujer fragante, déjame soñarte y despertar contigo por el tiempo constante...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)