Bajando una leve corbata de capullos para adorarte con ternura y gratitud. El día está para los dos, para la vida, para la diva de mi platea, una azotea que platoniza un ramo de flores en mi cabeza. Me dices que es muy tarde, que ya no arde la aventura mas infinita y tortura de las manos encadenadas por la ineptitud de las alianzas nuestras. Una alabanza que avanza como silueta en el espacio, despacio te acaricio como la seda al cuerpo, como la brisa al océano, como los labios a tus besos, como la lluvia al invierno, pero ante todo como este sol a tu verano de amor. Mil injusticias no impedirán el que me puedas alcanzar, tomar de mi cintura la locura de querer, la cúpula del deseo, la honestidad del sentido. Eres la marea que me marea con exhuberantes ideas, una ruptura del pasado por mirar hacia este lado, una vidente que contempla el presente, un ente que aborda lo que desbordas. Todo te corrige, pues no hay razón para morirse, no existe la angustia del ayer. Tú, poderosa ventisca que caminas por los vertederos de la limpieza sentimental, que rodeas mi cama subliminal, que atraviesas con encanto mi escondite, que consideras perfecto el hacernos imperfectos de amor, de color, un arcoiris que siembra ilusiones de esperanza, rayos de sol que cosechan miradas incandecentes, para volvernos indecentes. Locura especial delante de mi rostro, una figura que aprisiona lo que siento, un sentimiento que nosotros entendemos, un paraíso que regocijamos, una llanura de vientos, de surcos, de soles, de aire, de llantos, de encanto, de piruetas, de anillos, de seda, de plata y cielo....Observación: Hay escritos que no son de mi autoridad, como también escritos sin editar. "Siempre seré aquél que ríe y que llora, que sostiene y mantiene lo que tiene".
viernes, 11 de marzo de 2011
Azul plata
Bajando una leve corbata de capullos para adorarte con ternura y gratitud. El día está para los dos, para la vida, para la diva de mi platea, una azotea que platoniza un ramo de flores en mi cabeza. Me dices que es muy tarde, que ya no arde la aventura mas infinita y tortura de las manos encadenadas por la ineptitud de las alianzas nuestras. Una alabanza que avanza como silueta en el espacio, despacio te acaricio como la seda al cuerpo, como la brisa al océano, como los labios a tus besos, como la lluvia al invierno, pero ante todo como este sol a tu verano de amor. Mil injusticias no impedirán el que me puedas alcanzar, tomar de mi cintura la locura de querer, la cúpula del deseo, la honestidad del sentido. Eres la marea que me marea con exhuberantes ideas, una ruptura del pasado por mirar hacia este lado, una vidente que contempla el presente, un ente que aborda lo que desbordas. Todo te corrige, pues no hay razón para morirse, no existe la angustia del ayer. Tú, poderosa ventisca que caminas por los vertederos de la limpieza sentimental, que rodeas mi cama subliminal, que atraviesas con encanto mi escondite, que consideras perfecto el hacernos imperfectos de amor, de color, un arcoiris que siembra ilusiones de esperanza, rayos de sol que cosechan miradas incandecentes, para volvernos indecentes. Locura especial delante de mi rostro, una figura que aprisiona lo que siento, un sentimiento que nosotros entendemos, un paraíso que regocijamos, una llanura de vientos, de surcos, de soles, de aire, de llantos, de encanto, de piruetas, de anillos, de seda, de plata y cielo....
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