jueves, 10 de marzo de 2011

Despierta

El día está como la nieve, nada se detiene en estas horas, agujas de deidad vienen y tocan mi bondad mas cautelosa, pero ceñida de sangre y poder. Está para decir que existe una mujer vestida de ropa indomable, exculpida de toda protección imborrable, una sociedad de sonetos que enlutan el verano lento de tu sentir. Te creí mía, pero la obsesión por regularte te llevan a sectores subyugales, dentro de una burbuja espacial. Una caricia que afrenta toda penumbra y todo dolor, porque fuistes mía, por lo menos un momento....te quize querer, te anhelaba amar, te sacudía mi brazo para estrechar la mano poderoda y sedienta de calor para tí, pero me negaste. Sucumbes ante algo que no parece, pues no te das cuenta de lo que aparece cuando estás sumergida en ese escudo de orgullo e impenetrable, cargando redes, inmortalidad que sólo existen para tu presencia. Despierta, eres una exquisita amante de la vida, una fresa para mis labios, una sonrisa para mi paladar, una corona para hacerte reina, pero nada puedo hacer si no despiertas. Tienes una luz por delante, una vida que te espera, un corazón que desespera por alcanzar tu implacable injusticia. El don de querer lo puedes perder, cautívate mujer para querer, para sentir, para oler la frescura del paraíso que nos espera. Errores por enmendar, rencores que no habrá de recoradar, porque la vida empieza en esta nube de sentimientos, en este día cero, en esta plegaria agónica, en el suburbio de lo intrigante. Despierta orgullosa y temida semilla de placer, de pasión de amor. El cielo es para tí, las aguas lo son para mi, dos infinidades para complementar la razón del existir, para comer la bendición de la oportunidad temple y noble. Talemos ese roble y penetremos la ilusión de un encuentro majestuoso y pretencioso. Dormida no harás nada, cegada, y claudicada. Acepta la invitación a recorrer este valle de ensueño para querernos, para amarnos...Despierta.

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