jueves, 17 de febrero de 2011

Tengo que llegar a tí....

Seda que fortalece mi rostro, ventana de asilo golpean mi asiento, una gaviota que surca los cielos, un tripulante de corta estadía, un ambulante que anhela aquel valle. La senda es enorme, tus caminos cerrados, solapados de tanta angustia, inspiración que acrecenta mi búsqueda, pues en ella pretendo el refugio, a ese valle que espera sin augurio. Ahogada en tu tristeza fiel amante, distendida como los mares del pacífico, insegura como el ave al nacer, como el caudal del río flamante. Almendra dura de morder, delicia al paladar, caricia con tu mirar, pero me falta llegar. Meandros de sentimientos seducen el torrente silencioso, espinas en los caminos, detellos preciosos, luz que incentiva la pura belleza. Una fiera que amedrenta suspiros, un aire que atrae y respiro, melancolía de la hermosa vereda, que me debe llevar a ese aposento de lujuria. Síndromes que escapan a lo normal, una cautela de visos son mi placar, una vertiente de conjugaciones divinas me hacen temblar, porque sé que tú existes, mas no tu pensar. Quiero querer, creo creer que me esperas, con las alas abiertas para volar en un paisaje eterno de cristal, con senderos capitalinos hacia el edén. Una compleja coraza que enternece mi pasión, porque la vida que llevas no tiene comparación, eres simbología de lo bello celestial, una armonía a los oidos del rubí mas sólido. Aventura que me satisface por los recorridos, dedos que se estremecen al sentirte conmigo, pues existes para vivir, para sentir y para elixir. Un esplendor que avisa ya estás cerca, una danza que me conlleva a tu calor, una mirada que me ilusiona y una verdad que me aprisiona...Tengo que llegar a tí....

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