Páginas

lunes, 6 de junio de 2011

Al despertar...

Desnuda la mente, templanza al ente del orgullo, confianza a los ojos de la verdad, mirada que fue banal, sangre que tapa la herida del corazón, la esculpe, la seda. Escudo en los latidos, hay guerra, no con lanzas, no con ejércitos, combate de sentimientos, de asedios y pensamientos. Paredes que estocan el vértice de la piel, hieres con palabras, con angustia y espirales, con la mustia de los laureles, deja que piense el corazón, tapa la reposada del mal, calma la cal de la congoja, se caen las hojas, se secan los ríos de los ojos, se invade lo inevitable, potable sería si estuvieras aterrizada, sapiencia en los labios del abismo, un cautivo al ayer, un delincuente al placer, merecías verdadera, cruzabas las fronteras, pero bastó una vereda para tropezar en el valle del delirio, los lirios lloran, las que las acompañan te añoran, ya no, no estás, no existes, una mentira del destino, una imaginación prohibida¿Porqué? ¿Son sueños escuálidos e inexistentes?¿Son amores de minuto?¿Eres un alondra sin destino?¿Un inmueble sin muebles? Dime, porqué tanta locura? Debo asumir que no eras para mí, que tu engaño migrarán por los años de mi desengaño, una cultura que fue una escultura, una nube, una sombra que no es quien me asombra, dolor, penuria, calor en lo desconocido, ya no eres lo que fuistes, sólo y muy triste, sinsabores, sin colores al recorrer, recuerdos imbatibles, mentiras que redimir, granizos de piedad imploro, limpiar el alma con el poro de la verdad, conquistar mi corazón me queda, bosquejar la nueva vida, el sentido, el latido y el vestido de la ilusión. Un amor que no existe, que no es, la mente despierta de una larga obscuridad, las pestañas extrañas, recuerdan con lagañas, sábanas envueltas en el cuerpo del delito, porque lo que fue no es mas que un real mito...

No hay comentarios:

Publicar un comentario