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viernes, 8 de julio de 2011

Mi todo

Cristalina la carne, ansiaba la tarde, la apuesta bendita, la dulce quietud de tus ojitos bellos, que con destellos encauzan la miel de tu piel. Banales los arbustos de la alameda de los lirios en el campo de tu silueta, piruetas al acostarme con sollozados pendientes del cautiverio eficiente, valiente el soldado de la gloria, muerte el recordatorio del perpicaz ambulatorio, fraguante la semilla de los olores a verano, te siento temprano, es la diva de lo bello, es la que excita los bellos y húmedos pastos en el horizonte, agujas que bordan el vacío del alma, la calma consciente del presente, la reina que cuida la templanza de mis ojos, la que arruina el despojo inhabitable, notable tu llegada, como mar a su orilla, como cielo a sus estrellas, como brillo en los valles, como gente en las calles, como yo conmigo, como tú contigo, como tú y yo, como los dos.... Me amparo en lo cierto del edén que practica, la mansedumbre de tus labios, sabios los dedos en la espalda, falda a mis sentidos, latidos que sonrojan la belleza de tu pelo, que enjaulan un amor venidero, que esperó, que pacientó, que no esfumó, que triunfó. Como caído del ocaso invierno, como lágrimas de las lenguas que se juntan, como jungla, como piñas del desierto, como aves en los surcos, como un gigante con los turcos, como serpentina que abraza al festejado, como la tina adora los forjados, atinas con los forados del ayer, la mañana con nieblina, ya no existen cartulinas, eres real, existes, estás, amas, añoras, sencible como la rosa, delicada como la camelia, temerosa como la flor del jarro, destapo el polen de tu justicia, me escapo a la inmundicia del abismo, truenos en la saliba del aliento, te siento, te pienso, te contemplo, te miro, respeto a los pétalos de tu figura, a los caudalosos mares de hermosura, dame  tu honra, dame la sonrisa de vivir, dame de tu rosa para existir, tu boca, tu rostro, tu risa, tu todo....