Son ansiedades que posan en la posada del abismo, estruendo que ayer miró la desnudez frágil de la vida, trueno al sonreír, una caricia, las manos, los ardientes esfínteres, dedos cruzados, la mente demente por un momento, las manos, candados caminantes que gozan de la perturbación gozadora del placer. Un ayer, un presente que existe, que es, que está con el silente escándalo de la piedad, con campanas, con sonetos, con manzanas, con el cuerpo. Divinidad del ocaso recuerdo que se mantiene vivo por la cascada de los sueños, un ensueño de amores, de quehaceres, de sabores...de placeres. LLévame hacia donde existes, déjame ver que puedo descubrir en el mas allá de tu alma, calma que solo es una distracción para la angustia de la vivencia, para el socorro de tus ahogos, para la ayuda a mi escape, para el dolor de los amantes. Invitame al lago de las nubes, a los árboles de la mañana, al amanecer de tus ojos, al carmín de tu boca, al vaivén de tus tiempos, al oír de los vientos, al menester tembloroso, al disgusto que nos guste, a lo imposible, a lo evidente, a la frescura de los besos, a los párpados desolados. Caminemos por el valle de la tentación armoniosa y avenidas de laureles y almohadas de rosas, por laberintos de entusiasmo, por edificios de gran sinfonía, por soles, por estrellas por mares y playas, por lunares y fantasmas, por la vida, por desiertos, total contigo me siento seguro y completo.Observación: Hay escritos que no son de mi autoridad, como también escritos sin editar. "Siempre seré aquél que ríe y que llora, que sostiene y mantiene lo que tiene".
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jueves, 26 de mayo de 2011
Divinidad...
Son ansiedades que posan en la posada del abismo, estruendo que ayer miró la desnudez frágil de la vida, trueno al sonreír, una caricia, las manos, los ardientes esfínteres, dedos cruzados, la mente demente por un momento, las manos, candados caminantes que gozan de la perturbación gozadora del placer. Un ayer, un presente que existe, que es, que está con el silente escándalo de la piedad, con campanas, con sonetos, con manzanas, con el cuerpo. Divinidad del ocaso recuerdo que se mantiene vivo por la cascada de los sueños, un ensueño de amores, de quehaceres, de sabores...de placeres. LLévame hacia donde existes, déjame ver que puedo descubrir en el mas allá de tu alma, calma que solo es una distracción para la angustia de la vivencia, para el socorro de tus ahogos, para la ayuda a mi escape, para el dolor de los amantes. Invitame al lago de las nubes, a los árboles de la mañana, al amanecer de tus ojos, al carmín de tu boca, al vaivén de tus tiempos, al oír de los vientos, al menester tembloroso, al disgusto que nos guste, a lo imposible, a lo evidente, a la frescura de los besos, a los párpados desolados. Caminemos por el valle de la tentación armoniosa y avenidas de laureles y almohadas de rosas, por laberintos de entusiasmo, por edificios de gran sinfonía, por soles, por estrellas por mares y playas, por lunares y fantasmas, por la vida, por desiertos, total contigo me siento seguro y completo.