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lunes, 7 de febrero de 2011

Espero

Caricias que repudian el fraguante síndrome de la perturbación, son años de engaños los que me llaman traición, a veces me siento como las olas llegan a puerto, vacío, mojado, triste. La hierba que estira sus piernas flotan al atardecer, son hiedras que inundan cualquier perecer. Tus órganos impíos, indecentan la fertilidad del amor, las tormentas que te aislan, es por causa de mi ansiedad. Das de regalo mucha arrogancia, porque sabes que contigo hay mucha eptulancia. Mi querer verdadero ruge como león enjaulado. como ave rapiña que no aterriza por las montañas. Hagamos flores, te prometo, hagamos témpanos de calor, hagamos un horizonte con el nombre tuyo, hagamos una cama de rodas vestida de piel. Carmín es tu boca, que toca mis sentidos, latidos, que emboscan la virtus del tornasol, un sol de esplendor que me anuncia tu llegada, una luna que alumbra mis pestañas, extrañas las actitudes de los hombres, nombre que auguria un repertorio de la vida mas torpe, pero noble. Atisbos de esperanza e ilusiones a floran en mi vida, consciente de que serás mi vida, constante de un camino, puñal de doble filo que solo me ayuda a cortopunzar una herida en el alma, calma que me llena de infinito puro este vacío, un río de agua viva que ennoblece cual cristal, un camino que quiere verda, que anhela justicia, que desea tu corazón. Eres mariposa veraniega, eres veneno que respira y que cura, pero eres la mas pura e inocente insensible que no se apura....Te invito a la silla de la espera... y te esperaré.